Federico Baena
Rodolfo Halftter, español nacido en Madrid en 1900, hijo de padre Alemán y de madre Catalana, habiendo sido su padre un gran músico y su madre cantante de ópera, emigró forzosamente a México exiliado después de la guerra civil española, muriendo aquí en 1987.
Halftter, siendo maestro de la facultad de música de la U.N.A.M. Fue el maestro que más intervino en la formación como compositor de FEDERICO BAENA. BAENA fue uno de los grandes compositores mexicanos de la mejor época musical de México, al lado de un selecto grupo formado por Agustín Lara, Gabriel Ruíz, Gonzalo Curiel y los hermanos Domínguez, todos productores de verdaderas obras maestras de canciones mexicanas, especialmente boleros, llenos de personalidad dramática.
En 1981, en un programa de TV del Canal 11 FEDERICO BAENA declaró que sus composiciones eran vivencias personales de él, que fueron experiencias que formaban parte de su vida y de su ser y que si alguien quería saber algo de su vida, bastaba con que escucharan sus canciones, que fueron la veta musical con que inició su debut profesional en 1943 y 20 años después, en 1963, al celebrarse en el Teatro Lírico el Primer Festival de la Canción Mexicana, resultó triunfador del primer lugar con la canción "Ay cariño", misma que le grabó JAVIER SOLIS así como varios cantantes y tríos de esa gran época romántica y sentimental.
Con esta referencia, siendo BAENA bastante parecida A JAVIER en cuanto a sentimiento musical, también tuvo gran injerencia en el descubrimiento y empuje que tuvo JAVIER hacia el profesionalismo y hacia su éxito como gran cantante. En 1953, estando JAVIER actuando en Atlixco, Puebla, con el Mariachi Metepec, en una ocasión fueron a la casa de Rubén, quien también actuaba con el mariachi y era cuñado de don FEDERICO BAENA; ahí ambos fueron presentados y desde el principió surgió una buena amistad y admiración recíproca.

BAENA vertió grandes elogios al escuchar por vez primera la voz de Javier Luquin, que aún se llamaba así y actuaba en ese tiempo en el Bar Azteca, así como en Garibaldi con el mariachi Ameca y con el Metepec. Don Fede decía de JAVIER:..."el color de su voz era bellísimo, de tenor no dramático, matizaba precioso". Para el maestro BAENA la voz de JAVIER era un prodigio, una media voz ideal para el bolero ranchero que en ese tiempo se estaba gestando con composiciones de Rubén Fuentes para Pedro Infante.
Poco tiempo después, en el DF, don FEDERICO era cliente asiduo al Bar Azteca a donde iba a ver cantar a JAVIER y éste correspondía al maestro dedicándole en su mesa canciones compuestas por BAENA. A JAVIER también siempre le cayó bien BAENA y se expresaba de él con gran respeto y con veneración para aquel que sabe su oficio, con capacidad para dar vida a letras y sentimientos, hombre que le cantaba al amor, al dolor, a la pérdida sentimental y al ser vagabundo, temas que mucho gustaba de interpretar JAVIER, para expresar en sus canciones todos esos sentimientos afines en ambos, por lo tanto se puede inferir que , después de Lara, BAENA fue su compositor preferido.
El mejor reconocimiento a su talento y cualidades de JAVIER lo tuvieron sus maestros al dejarle seleccionar las canciones que quería grabar; JAVIER proponía, su equipo analizaba los temas y Don Felipe Valdez dictaminaba..."no te las vamos a grabar todas", le decía, "sino las que sean más adecuadas a tu voz y personalidad”.
Con semejantes maestros al lado, cada canción de JAVIER resultaba una obra musical irrepetible en letras y música y aunque BAENA no estuvo siempre a su lado transmitió a JAVIER, con sus composiciones, los sentimientos del maestro como si también los hubiese vivido, y tal vez los vivió, porque para las cosas del amor JAVIER era un "diablillo con vestido azul"....